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El espíritu de Samhain: el disputado origen no estadounidense de Halloween
Miércoles 3 de Diciembre de 2025
CULTURA Y TRADICIÓN

El espíritu de Samhain: el disputado origen no estadounidense de Halloween

La antigua celebración celta de finales de octubre incluía el contacto con el mundo de los muertos, pero probablemente esto no asustaba a nadie, sino todo lo contrario

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Si bien Estados Unidos se ha encargado de difundir la fiesta de Halloween, con sus disfraces, calabazas escarbadas y recorridos pidiendo dulces de casa en casa, los orígenes de esta fiesta son, por mucho, previos a la integración de ese país y se pueden rastrear hasta las costumbres celtas de Irlanda y Escocia, a una fiesta llamada Samhain.

A finales de octubre, en una fecha indefinida porque fue mucho antes de la creación del calendario gregoriano, los pueblos gaélicos celebraban el comienzo del invierno con la Samhain —se pronuncia "sa-win"—, que marcaba el fin de la cosecha, el momento de guardar el ganado o sacrificar a los animales que no sobrevivirían al frío.

De acuerdo con Pamela O'Neill, catedrática de estudios celtas de la Universidad de Sídney, Samhain era una última celebración de la naturaleza y una preparación para quedarse en casa racionando la leña y la comida.

"También existe una antigua creencia celta que afirma que en épocas liminales como Samhain, la barrera entre el mundo humano y el espiritual era especialmente tenue" añade la experta en un artículo publicado hace unos días en The Conversation.

"Esto significaba que seres o espíritus de otro mundo, en particular los de los antepasados, podían vagar por nuestro mundo". Pamela O'Neill.

Según la experta, esos espíritus podrían explicar el origen de los disfraces del actual Halloween, pues entre los celtas podrían haber servido para ocultar la identidad y evadir a cualquier espíritu hostil que intentara hacerles daño o que los mismos disfrazados imitaban a los espíritus ancestrales e intentaban asustar a los demás, como parte de las travesuras de la festividad.

Pero hay otras ideas sobre el papel de los espíritus.

El  tenía otros espíritus

Para empezar, lo que ocurría en el Samhain prácticamente "se ha perdido para los estudiosos, pues casi no existen pruebas de sus tradiciones paganas, salvo leyendas escritas por clérigos alrededor del año 800 d. C., unos 400 años después de que los irlandeses comenzaran a convertirse al cristianismo", explica Lisa Bitel.

La catedrática de religión e historia de la Facultad Dornsife de letras, artes y ciencias de la Universidad del Sur de California dice que, por lo que se ha podido reconstruir a partir de los textos de los clérigos es que "las historias no vinculaban Samhain con la muerte ni el horror", escribe a su vez en un artículo en The Conversation publicado en estas fechas el año pasado.

En cambio, "lo presentaban como una noche mágica, en la que el otro mundo —lo que en irlandés se conocía como el — abría sus portales a los mortales", lo que implicaba que "si salías en la víspera de Samhain, podrías encontrarte con hombres muertos o guerreros del , o podrías vagar sin saberlo hacia el otro mundo".

Bitel comenta sobre la aventura de Nera, un hombre que en cierta ocasión "se encontró con un cadáver sediento en busca de bebida y, sin saberlo, siguió a unos guerreros a través de un portal hacia el otro mundo. Pero en lugar de fantasmas y terror, Nera encontró el amor".

De hecho, Nera terminó casándose con una ban sídh —se pronuncia ban-shi—, una mujer del con la que vivió feliz para siempre con su familia y su granja en ese otro mundo.

"Como historiadora de Irlanda y su literatura medieval, puedo asegurarles: Samhain es irlandesa. Halloween no lo es". Lisa Bitel, USC Dornsife.

"La relación entre el 31 de octubre, los fantasmas y los demonios fue, en realidad, culpa de un papa", señala Bitel.

Sincretismo cultural

Según Bitel, "en 834, el papa Gregorio IV decretó el 1° de noviembre como día para celebrar a todos los santos cristianos. En inglés, la festividad se convirtió en el Día de Todos los Santos". Así que la noche anterior, el 31 de octubre, pasó a conocerse como la Víspera de Todos los Santos o, en inglés, All Hallows Eve, de donde eventualmente se derivaría la palabra Halloween.

"Algunas interpretaciones modernas insisten en que el papa Gregorio creó el Día de Todos los Santos para sofocar las celebraciones paganas de Samhain". Pero, explica Bitel, Gregorio desconocía las antiguas festividades irlandesas, así que probablemente lo hizo para, igual que otros papas, unificar y consolidar el calendario litúrgico.

Para finales de la Edad Media, el 2 de noviembre se unió a las celebraciones como Día de los Fieles Difuntos, cuando los cristianos "rezaban por las almas de sus seres queridos fallecidos con la esperanza de que sus oraciones les ayudaran a salir del purgatorio y entrar en el cielo".

Aunque para O'Neil el origen de Halloween sí puede rastrearse hasta el Samhain, ambas expertas coinciden en que permanecieron algunas tradiciones, como encender fogatas y poner velas en vegetales escarbados, y en el sincretismo que ocurrió con las fechas católicas.

O'Neil añade que en los siglos XVIII y XIX, "durante las infames despejes de las Tierras Altas y la gran hambruna irlandesa, gran parte de la población rural de Escocia e Irlanda fue reubicada, a menudo contra su voluntad, en Norteamérica", adónde reprodujeron sus rituales familiares, y quizá descubrieron que las calabazas locales eran más prácticas para hacer linternas.

Ambas coinciden también en que, ya en Estados Unidos, a las celebraciones tradiciones se les sumo la cultura del consumismo en disfraces, dulces, decoraciones y demás.

Las principales costumbres de Halloween no parecen venir de la Samhain. Crédito: Shutterstock