Este jueves, el Servicio Nacional de Salud de Inglaterra (NHS England) dio a conocer que Gran Bretaña enfrenta lo que llamó "una oleada de súper influenza", causada por un "virus mutado". Sin embargo, aunque hay un gran número de casos, la cepa del virus causante de este brote no es tan especial ni más nociva, y la enfermedad grave puede prevenirse con vacunación.
Más allá del virus, hay diversas posibles causas para el alto número de casos de influenza (enfermedad que también recibe el nombre de gripe, y en esta temporada ya se habla de "supergripe") que se están observando en diversos países del hemisferio norte.
Los virus de influenza
Los virus que normalmente infectan a los humanos causando influenza son principalmente de dos tipos: la influenza A (responsable de la mayoría de las epidemias estacionales y, por pasar a veces desde animales de granja, de todas las pandemias de gripe conocidas) y la B (que, a diferencia la anterior, circula casi exclusivamente en humanos).
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De acuerdo con Ignacio López-Goñi, catedrático de microbiología de la Universidad de Navarra, ambos tipos virales son muy variables en comparación con otros virus, pero el tipo A es más variable que el B, según cómo se combinen sus proteínas hemaglutinina (H) y neuraminidasa (N).
Los subtipos que circulan en los últimos años en humanos son el A/H1N1 —incluida la variante pandémica de 2009, que ahora es estacional— y el A/H3N2. Estos subtipos pueden variar cada temporada debido a pequeñas mutaciones.
Llegada temprana del A/H3N2
Tanto en Gran Bretaña como en Japón, la temporada de influenza comenzó unas semanas antes que en años anteriores —en el país asiático, por ejemplo, se ha registrado un número inusualmente alto de casos desde octubre—, y en ambos hay un claro predominio del virus A/H3N2, concretamente del subclado K.
"Si bien el virus A/H1N1 predominó este año en el hemisferio sur y el subclado K del A/H3N2 solo se 'popularizó' al final, terminó predominando en el Reino Unido y Japón: casi el 90% de las muestras de influenza en estos países son ahora A/H3N2 K", señala López Goñi en un artículo publicado en The Conversation.
"El subclado K del A/H3N2 ya se ha detectado en todos los continentes. Representó un tercio de todos los virus A/H3N2 analizados entre mayo y noviembre de 2025 en todo el mundo", y casi la mitad de los de países de la Unión Europea. Además, Estados Unidos y Canadá parecen estar siguiendo una tendencia similar, añade el científico.
Subclado K: diferente, pero no más dañino
López Goñi señala que los cambios genéticos en el subclado K del virus A/H3N2 "no representan un cambio importante. En realidad, se trata del mismo virus H3N2 que ha estado circulando entre los humanos desde 1968, pero con algunas mutaciones en sus genes".
Estas mutaciones son previsibles, "ya que cada temporada el virus de la influenza evoluciona (mediante mutaciones)" y esto le permite evadir nuestro sistema inmunitario. "Algunos años tiene más éxito que otros", señala el científico.
De acuerdo con el experto, "las mutaciones en este nuevo subclado no parecen afectar la eficacia de los antivirales ni están asociadas con una mayor virulencia o gravedad de la enfermedad", como se ha observado en los países de Asia Oriental que ya están informando una disminución en los casos del subclado K.
Además, aunque la vacuna podría ser menos eficaz contra el subclado K, aún puede prevenir la enfermedad grave.
¿Entonces por qué hay más casos?
"El (tipo) A/H3N2 no ha sido el virus de la gripe dominante en las últimas temporadas; generalmente ha sido el A/H1N1. Esto podría provocar una menor inmunidad en la población debido a la falta de exposición reciente al A/H3N2", señala López Goñi.
También explica que para crear vacunas contra la influenza, se utilizan datos del año anterior para predecir qué cepas del virus probablemente serán más prevalentes. Así, "la vacuna de esta temporada se diseñó para proteger contra dos subtipos del A/H1N1: la influenza B y un tipo del A/H3N2 anterior al nuevo subclado K".
"Algunos análisis muestran que hay divergencia entre el subclado K y la cepa vacunal del H3N2", señala el experto. Añade que si la eficacia de la vacuna es menor, "cabe esperar un mayor número de casos de influenza"; pero, aun así, la inmunización proporciona "protección contra la enfermedad grave".