Desde 1986, el 23 de julio es el Día Mundial de las Ballenas y los Delfines, declarado por la Comisión Ballenera Internacional para defender a estas inteligentes criaturas de las múltiples amenazas que enfrentan, la mayoría de las cuales se debe a la intervención de los seres humanos.
Por ejemplo, hasta el momento, debido a la caza de ballenas y la explotación humana del océano, hemos ocasionado la pérdida de casi el 80% de la población mundial de ballenas de distintas especies. Demasiado tarde comprendimos que las ballenas son esenciales para garantizar un océano saludable y combatir el cambio climático.
Es por eso que aquí, en orden cronológico de publicación, juntamos algunas de las sorpresas que hemos obtenido en nuestras complejas relaciones con los cetáceos, que es como se llama este grupo de mamíferos marinos
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1. Las orcas ofrecen comida a los humanos en la naturaleza
El 30 de junio de 2025 un equipo de investigación de Canadá (Jared Towers), Nueva Zelanda (Ingrid Visser) y México (Vanessa Prigollini) publicó en el Journal of Comparative Psychology información sobre 34 incidentes, ocurridos en océanos de todo el mundo, en los que orcas en estado salvaje intentaron ofrecer alimento a los seres humanos.
"Las orcas a menudo comparten comida entre sí: es una actividad prosocial y una forma de construir relaciones entre ellas", dijo Towers, autor. "El hecho de que también compartan con los humanos puede demostrar su interés en relacionarse con nosotros también".
2. Las orcas se acicalan unas a otras con herramientas hechas de algas marinas
Que los primates, las aves y los elefantes usen herramientas, no es tan sorprendente, ya que tiene extremidades con qué tomarlas; pero que lo hagan animales marinos como las orcas resulta sorprendente.
El 23 de junio pasado, se publicó un informe en la revista Current Biology sobre cómo un pequeña población de las llamadas ballenas asesinas (aunque en realidad son delfines) fabrican herramientas a partir de algas y las usan para asearse y, por lo visto, acariciarse unas a otras.
3. Las ballenas jorobadas se acercan a los humanos y expulsan anillos de "humo" con burbujas
Un equipo científico del Instituto SETI y la Universidad de California en Davis documentó, por primera vez, que las ballenas jorobadas producen grandes anillos de burbujas, como un fumador humano que sopla anillos de humo, durante interacciones amistosas con humanos.
Las ballenas jorobadas son conocidas por utilizar burbujas para acorralar a sus presas (krill) y crear estelas y ráfagas de burbujas cuando compiten para escoltar a una ballena hembra. Estas nuevas observaciones, reportadas el 15 de mayo pasado en Marine Mammal Science, muestran que pueden producir anillos de burbujas en lo que parece un juego o un intento de comunicación.
4. Los humanos fabricaban herramientas con huesos de ballena hace 20 mil años
Una investigación realizada por un equipo de España, Francia y Canadá analizó 83 herramientas óseas y 90 huesos adicionales excavados en yacimientos del Golfo de Vizcaya en España, y encontró que “provienen de al menos cinco especies de grandes ballenas, las más antiguas de las cuales datan de hace aproximadamente entre 19 y 20 mil años.
De acuerdo con el reporte de la investigación, publicado el 27 de mayo pasado en la revista Nature Communications, esas son, hasta ahora, las evidencias conocidas más antiguas de la relación entre ballenas y humanos.
5. Estudio revela presencia de fentanilo en delfines del Golfo de México
Un equipo de la Universidad Texas A&M-Corpus Christi, la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA) y la consultora Precision Toxicological, reportaron el 27 noviembre de 2024 en la revista iScience que detectaron rastros de productos farmacéuticos humanos en la grasa de delfines nariz de botella que nadan libremente en el Golfo de México.
De las 89 muestras de grasa de delfín analizadas, en 30 de los delfines se encontraron productos farmacéuticos. El opioide sintético fentanilo estaba presente en 18 de los animales muestreados y en los seis delfines en que se tomó la muestra post mortem (ver la nota del día de Latinus).
6. Detectan microplásticos en el aliento de los delfines
Un equipo de investigación recolectó muestras de aire exhalado de cinco delfines nariz de botella en la bahía de Sarasota, Florida, y seis delfines nariz de botella en la bahía de Barataria, Luisiana, en Estados Unidos. El análisis mostró que los 11 delfines estudiados tenían al menos una partícula microplástica en su aliento.
En humanos y roedores, la exposición a microplásticos se ha relacionado con efectos adversos para la salud, como estrés oxidativo e inflamación. Los hallazgos del College of Charleston en Carolina del Sur, se reportaron en la revista de acceso abierto PLOS ONE el 16 de octubre de 2024.
7. Descubren un nuevo sentido en los delfines nariz de botella: sienten la electricidad
Cuando nacen, las crías de delfín nariz de botella (Tursiops truncatus) tienen dos delgadas filas de bigotes a lo largo de sus hocicos, muy similares a los bigotes sensibles al tacto de las focas. Pero los bigotes se caen poco después del nacimiento, dejando a la cría con una serie de hoyuelos, conocidos como fosas vibrisales.
Un equipo de la Universidad de Rostock, en Alemania, trabajando con delfines nariz de botella cautivos, descubrió que esas estructuras permiten a los animales sentir un campo eléctrico en el agua. Su reporte se publicó el 30 de noviembre de 2023 en Journal of Experimental Biology.