"A veces, tener un vecino que ganó la lotería puede llevarte a comprar bienes de lujo, incluso cuando estás endeudado"...
En una curiosa paradoja, las motivaciones que tienen las personas que compran artículos de lujo como las de quienes compran sus falsificaciones se basan en el mismo fenómeno: la inequidad socioeconómica, de acuerdo con dos estudios publicados recientemente.
Una investigación sobre las tendencias de búsqueda de bienes de lujo y confort en Google encontró que el deseo de artículos de lujo es más fuerte en las zonas de Estados Unidos donde hay mayores niveles de desigualdad de ingresos.
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"Los resultados sugieren que en los estados con mayor desigualdad, las personas son más propensas a buscar bienes de lujo como símbolos de estatus", señalan Mahmut Zeki Akarsu y Erdem Seçilmi, autores del estudio cuyas conclusiones inician con la frase entrecomillada con que abre esta nota.
También señalan que "es importante destacar" que su estudio muestra que los aumentos en el ingreso por persona "por sí solos no explican el creciente interés en los bienes de lujo". Es decir no depende del poder adquisitivo de cada quien sino de las comparaciones con los vecinos.
También las compras de artículos piratas
Otra investigación reveló que a medida que aumentaba la percepción de desigualdad de ingresos, los consumidores valoraban los productos de lujo falsificados por su "valor igualador", que se puede definir como "la capacidad percibida de los productos falsificados para restaurar la igualdad en la sociedad".
Esta investigación se basó en cinco estudios, tanto en línea como presenciales, en los que se entrevistó a más de dos mil participantes de Suecia y Estados Unidos para examinar sus opiniones sobre los artículos de lujo falsificados, utilizando muestras que abarcaban desde relojes de pulsera Rolex de diseño y bolsos Gucci hasta bufandas de Burberry y Louis Vuitton.
"Los resultados mostraron que la desigualdad de ingresos percibida aumenta el interés de los consumidores en comprar productos falsificados debido al valor igualador de las falsificaciones", señalan los autores de la investigación publicada en junio de este año en el Journal of Consumer Psychology.
Agregan que "(e)n lugar de servir como un símbolo de estatus económico para quienes no pueden permitirse un artículo de lujo a precio completo, argumentamos que los consumidores pueden usar los artículos de lujo falsificados como una forma de rechazar los mercados y las empresas exclusivas".
Entonces, comprar un bolso Gucci o una bufanda Burberry falsos puede ayudar a los consumidores "a sentir que están nivelando las condiciones en el mercado de artículos de lujo al romper las restricciones impuestas por estas empresas de lujo excesivamente exclusivas".
Wiley Wakeman, profesor de la Escuela de Economía de Estocolmo, señala en un comunicado que esta investigación plantea la pregunta, "de si los mecanismos que aumentan la exclusividad de las marcas, como las listas de espera para relojes o bolsos de lujo, pueden manifestar... el valor igualador del consumo de falsificaciones, lo que explicaría por qué los consumidores podrían comprar estos productos".
Las conclusiones de estos autores no necesariamente se aplican a los mercados de bienes de lujo y sus falsificaciones en otros países, pero sin duda pueden servir como un indicador de lo que sucede.