Las formas de odio, miedo y enemistad en contra de distintos grupos humanos que se encuentran en Estados Unidos, como la xenofobia o el racismo, están fuertemente asociadas con la violencia interpersonal en Estados Unidos, señala un estudio publicado esta semana.
De acuerdo con la publicación en la edición en línea en la revista The Lancet Regional Health - Americas correspondiente al número de noviembre de este año, estas formas emocionales de rechazo pueden considerarse similares a las fobias, "un término que desde el siglo XVIII abarca miedo, horror, fuerte antipatía y aversión".
"La transfobia, la xenofobia y la islamofobia son ejemplos; aunque no incorporan el término, también lo son la homonegatividad, el racismo, el sexismo y el antisemitismo", señala el equipo científico encabezado por Garen Wintemute, de la Universidad de California en Davis.
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"En conjunto, estas siete características o fobias pueden considerarse elementos de lo que denominamos alofobia: odio, miedo y enemistad hacia una persona no especificada", añaden.
En 2023, el equipo de Wintemute realizó una encuesta anual y representativa a nivel nacional en Estados Unidos para examinar la relación entre esas siete formas de alofobia con "el apoyo y la disposición a cometer violencia política". Destacan que "(e)xpertos en seguridad han evaluado la amenaza como resultado predominantemente del extremismo violento de derecha".
Por ejemplo, la xenofobia se evaluó preguntando a los encuestados qué tan de acuerdo estaban con afirmaciones como “Interactuar con inmigrantes me incomoda” y “Tengo miedo de que nuestra propia cultura se pierda con el aumento de la inmigración”, destaca un análisis publicado en PsyPost.org, medio especializado en psicología.
En la encuesta se incluyeron también varias preguntas sobre la violencia política, como el grado de acuerdo con afirmaciones generales como "Los verdaderos patriotas estadounidenses podrían tener que recurrir a la violencia para salvar a nuestro país" y "Estados Unidos necesita una guerra civil para arreglar las cosas".
"A quienes respaldaron el uso de la violencia se les preguntó sobre su disposición a dañar la propiedad, amenazar o herir a alguien, o incluso matar a alguien, para lograr un objetivo político", señala el análisis, y añade que otras preguntas midieron "la probabilidad de usar un arma de fuego en tal situación, incluyendo portar un arma abiertamente, amenazar a alguien con ella o dispararle".
Las siete fobias y sus resultados
Entre las siete formas de prejuicio medidas, la homonegatividad fue la más frecuente, con un 26.6% de los encuestados totalmente de acuerdo con al menos una afirmación relacionada. Le siguieron las creencias racistas, respaldadas por el 19.5% de los participantes; la transfobia (16.9%) y la xenofobia (9.8%).
Un 7.7% de las personas encuestadas respaldaron opiniones sexistas hostiles, mientras que el 5% expresó fuertes actitudes islamófobas. El antisemitismo fue el rechazo menos expresado con un 2.9% que estaban fuertemente de acuerdo.
El principal resultado del estudio es que mientras más fuerte era el consenso con cada tipo de prejuicio mayor era el apoyo a la violencia política.
Las personas que estaban totalmente de acuerdo con las declaraciones islamófobas, por ejemplo, tenían más del 50% de probabilidades de afirmar que la violencia política solía o siempre estaba justificada en al menos un escenario. También tenían aproximadamente 12.5% más de probabilidades de afirmar que estarían dispuestos a matar a alguien para lograr un objetivo político.
Para el equipo de investigación, sus resultados indican que las prevalencias de las siete fobias analizadas "son preocupantemente altas en Estados Unidos" y que, "tanto individualmente como en conjunto, están fuertemente asociadas con el apoyo a la violencia política".
Esperan que sus hallazgos sean utilizados para enfocar mejor las iniciativas de prevención de la violencia política.