AP.- "Es algo completamente sin precedentes", dijo Ahmed Boug sobre el hallazgo de los restos momificados de siete chitas y los huesos de otros 54 de estos animales en cuevas del norte de Arabia Saudita cerca de la ciudad de Arar.
Los restos de chitas (Acinonyx jubatus, también llamados guepardos) se mantuvieron "en buenas condiciones de conservación durante casi 2 mil años, con algunos restos esqueléticos que datan de hace unos 4 mil", señalan Boug su equipo en el reporte investigación publicado este jueves en la revista Communications Earth and Environment.
"Arabia Saudita posee una extensa red de cuevas y sumideros distribuidos a lo largo de su frontera norte con Irak", añade el equipo de investigación, y hasta ahora se habían encontrado en ellas restos de lobos (Canis lupus) y hienas rayadas (Hyaena hyaena), pero no se había detectado la presencia de guepardos hasta que se realizaron los estudios aquí reportados".
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"Es algo que nunca había visto antes", le dijo a The Associated Press Joan Madurell-Malapeira de la Universidad de Florencia, Italia, quien no estuvo involucrado en el descubrimiento.
Los misterios de los chitas
Los investigadores adscritos en su mayoría al Centro Nacional para la Vida Silvestre en Arabia Saudita, no están seguros de cómo fue exactamente que estos felinos quedaron momificados, aunque las condiciones secas de las cuevas y la temperatura estable sin duda fueron factores.
Tampoco saben por qué había tantos guepardos en las cuevas. Pudo haber sido un lugar de resguardo donde las madres daban a luz y criaban a sus cachorros, aunque "actualmente no hay evidencia de que el guepardo moderno utilice cuevas como refugio", señalan en el reporte.
Además, dijo Boug por correo electrónico, es poco común que los grandes mamíferos se conserven a tal grado. Además de estar en el ambiente adecuado, los cadáveres también deben evitar convertirse en un bocadillo para carroñeros hambrientos como aves y hienas.
Los chitas vivieron en la mayor parte de África y partes de Asia, pero actualmente ocupan únicamente el 9% de su hábitat histórico, y no se tienen avistamientos de la especie en la península arábiga desde hace varias décadas. Eso probablemente se deba a la pérdida de hábitat, la falta de presas y la caza no regulada, entre otros factores.
En este primer caso de grandes felinos momificados de forma natural, los científicos también pudieron examinar los genomas de los chitas y encontraron que los restos eran más similares a los guepardos modernos de Asia y el noroeste de África. Esa información podría ayudar en futuros esfuerzos para reintroducir a la especie en lugares donde ya no habitan.