AP.- Las manos impresas hace al menos 67 mil 800 años en las paredes de una cueva de la Isla de Sulawesi en Indonesia parecen ser la muestra de arte rupestre más antiguo estudiado hasta la fecha.
Las impresiones de color tostado analizadas por investigadores indonesios y australianos fueron hechas soplando pigmento sobre manos colocadas contra las paredes de la cueva, dejando un contorno. Algunas de las puntas de los dedos fueron modificadas para parecer más puntiagudas.
Esta forma de arte prehistórico sugiere que la isla de Sulawesi albergaba una floreciente cultura artística. Para determinar la antigüedad de las pinturas, los investigadores dataron las costras minerales que se habían formado sobre las impresiones.
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Al ver el nuevo estudio, la paleoantropóloga Genevieve von Petzinger, quien no estuvo involucrada en el descubrimiento, dijo que "soltó un pequeño grito de alegría".
"Encaja con todo lo que había pensado", dijo Von Petzinger a The Associated Press sobre la investigación publicada este miércoles en la revista Nature.
Las plantillas también representan una tradición compleja de arte rupestre que podría haber sido una práctica cultural compartida, dijo el autor del estudio Maxime Aubert de la Universidad Griffith, sobre estas pinturas rupestres que ayudan a consolidar una línea de tiempo sobre el amanecer de la creatividad humana.
¿Quién pintó?
Aún no se sabe a qué grupo humano pertenecían las manos con que se hicieron las impresiones. Podrían ser los llamado denisovanos que vivieron en la zona y podrían haber interactuado con nuestros ancestros Homo sapiens antes de extinguirse.
O pudieron pertenecer a humanos modernos que se aventuraron fuera de África y podrían haber vagado por Oriente Medio y Australia alrededor de esa época.
Se ha establecido que otros dibujos descubiertos en la misma área de la isla, entre ellos, una figura humana, un pájaro y animales parecidos a caballos, fueron creados mucho más recientemente, algunos de ellos hace unos cuatro mil años.
Probablemente haya más arte por descubrir en islas cercanas, el cual podría ser incluso más antiguo que las impresiones de manos.
"Para nosotros, este descubrimiento no es el final de la historia", dijo Aubert en un correo electrónico a la AP. "Es una invitación a seguir buscando".