ESTILO DE VIDA

Turista mexicana, la primera en acceder a la capilla ardiente de Valentino Garavani
Jueves 22 de Enero de 2026
LUTO EN LA ALTA COSTURA

Turista mexicana, la primera en acceder a la capilla ardiente de Valentino Garavani

Italiano de origen, formado en París y residente en su "maison" en Roma, el diseñador se movió entre esas dos capitales de la elegancia, que esta semana le homenajearon como "el último leviatán" de una época de la moda

Capilla ardiente de Valentino GaravaniCréditos: EFE
Escrito en ESTILO DE VIDA el

EFE y AP.- Además de familiares y allegados, la primera persona en acceder al lugar del velatorio de Valentino Garavani este miércoles fue la turista mexicana Maetzin Contreras

"Cuando supe que había una capilla ardiente me dije: 'Debo y quiero estar allí'. Para mí es una sensación impresionante porque le he admirado toda mi vida. Valentino es la belleza pura y sin limite. Era crear con el corazón", recalcó Contreras a EFE mientras se colocaba en la fila.

Una alfombra blanca marcaba el camino de los asistentes hasta el féretro, cerrado y presidido por un retrato en blanco y negro del diseñador, en un recorrido flanqueado por jarrones con flores blancas que daban un aire sobrio al ambiente, según constató EFE tras acceder a la capilla ardiente. 

A cada lado del ataúd se reunían familiares y allegados, acompañados en algunos momentos por las mascotas de Valentino —sus queridos perros de raza "pug"— mientras la escena se completaba con un par de macetas con flores blancas y un arreglo floral colgando del techo, con música de fondo de tono fúnebre.

Afuera, visitantes y personalidades destacadas del mundo de la moda e instituciones llegaban para despedirse, en la histórica sede de su maison y de la fundación PM23, en el corazón de Roma.

"Valentino encarnó Roma"

El diseñador nació en 1932 en Voghera, en la región norteña de Lombardía, pero fue Roma la ciudad decisiva en su trayectoria, donde germinó su proyecto creativo, fundó su casa de moda y presentó su primera colección en 1959.

Así lo recordó el actual alcalde de la ciudad, Roberto Gualtieri, al salir de la capilla ardiente: "Valentino encarnó Roma, llevando la luz, los colores, la belleza al mundo, una personalidad extraordinaria".

"Lo recordamos, lo lloramos con emoción y también con gratitud por todo lo que ha dado a la belleza y, por tanto, a toda la humanidad, y por cómo ha contribuido a proyectar la imagen de Roma en el mundo".

Valentino Garavani al final del desfile de su colección primavera-verano en Roma, Italia, el 20 de enero de 1971. Crédito: AP

"El último leviatán" 

Valentino Garavani fue "el último de los 'leviatanes de la moda de esa generación'", y su fallecimiento el pasado lunes marcó el fin de una clase de diseñador: aquellos cuyos nombres podían sostener una casa global, y cuya autoridad no provenía de la velocidad viral sino de la permanencia, señaló el escritor de moda Luke Leitch. 

Italiano de origen, formado en París antes de fundar su maison en Roma, la carrera de Valentino se movió entre esas dos capitales de la elegancia, llevando la grandeza romana a un sistema que todavía trata la moda no sólo como comercio, sino como ceremonia.  Aunque construyó su casa en Roma, pasó décadas presentando colecciones en Francia.

Así, la muerte del diseñador, ocurrida en su residencia de Roma a los de 93 años ensombreció el martes la apertura de la Semana de la moda masculina de París y tuvo el miércoles una capilla ardiente "conmovedora y elegante, como su visión de la moda", según las descripciones de quienes asistieron. 

Lunares, volantes, nudos y el rojo Valentino

"Fue uno de los últimos grandes couturiers que realmente encarnó lo que era la moda en el siglo XX", dijo Pierre Groppo, editor en jefe de moda en Vanity Fair Francia, en la Semana de la moda masculina.

Groppo señaló los códigos que hacían a Valentino instantáneamente reconocible: "los lunares, los volantes, los nudos" — y a una generación de diseñadores que, según él, "de alguna manera, inventaron lo que es la cultura de la celebridad".

Además, Valentino vistió a Jacqueline Kennedy Onassis y Elizabeth Taylor y fijó su característico "rojo Valentino" en la imaginación pública. También, a través de su asociación de décadas con Giancarlo Giammetti, ayudó a convertir al propio diseñador en parte del espectáculo, tan reconocible como los clientes en su primera fila.

Modelos desfilan por la pasarela de la colección Primavera-Verano 2008 de Valentino en París; 23 de enero de 2008. Crédito: AP

Incluso a medida que envejecía, el fundador de la casa seguía apareciendo en sus desfiles de alta costura y prêt-à-porter, como observó un periodista de The Associated Press, hasta que finalmente se retiró de la vida pública, irradiando siempre una grandeza tranquila desde su asiento en primera fila.

La elegancia como forma de poder

Para algunos en París el martes, la pérdida se sintió personal precisamente porque el mundo de Valentino nunca fue solo italiano. Groppo recordó al diseñador como "mucho más que una marca de moda", añadiendo: "Era un estilo de vida".

Ese estilo de vida —el pulido de la alta costura, el glamour social y la convicción de que la elegancia podía ser una forma de poder— sigue siendo un punto de referencia, incluso cuando la moda se acelera hacia un branding más ruidoso y ciclos más rápidos.

Lolo Zhang, una influencer de moda china que asistía al desfile de Louis Vuitton en París, lamentó el faleecimiento de Valentino pues fue "tan importante para la industria de la moda, y contribuyó mucho y no puedo olvidar el impresionante rojo que creó", dijo .

"Siempre celebró la belleza pura, y la arquitectura para la silueta, y cómo usaba el color. La vieja era acaba de pasar".

El féretro del diseñador de moda Valentino Garavani llega a su capilla ardiente en la sede de la Fundación Valentino Garavani y Giancarlo Giammetti, en Roma, el 21 de enero de 2026. Crédito: AP