Durante la adolescencia y los primeros años de la adultez las personas necesitan dormir más que a otras edades. Sin embargo, en muchos países las escuelas de nivel preparatoria y las universidades comienzan clases a horas muy tempranas, con lo que van en contra de los ritmos naturales. Esto podría ser más grave de lo que parece, aunque tiene solución.
Es grave porque, según varios estudios, "el sueño corto, tardío e irregular está asociado con un mayor riesgo de depresión, una de las principales causas de discapacidad en adolescentes y adultos jóvenes"; sin embargo una nueva investigación que la recuperación del sueño durante el fin de semana puede reducir los síntomas depresivos en adolescentes y adultos jóvenes.
La investigación, publicada en línea en el número de febrero de 2026 del Journal of Affective Disorders, se hizo con datos de mil 87 jóvenes de 16 a 24 años en Estados Unidos y se analizó para descartar la influencia del índice de masa corporal, la edad, el sexo y la raza o etnia.
Te podría interesar
El principal resultado es que quienes tuvieron oportunidad de recuperar el sueño durante el fin de semana "presentaron un 41% menos de probabilidades de presentar síntomas depresivos diarios en comparación con quienes no lo presentaban", señalan Jason T. Carbone, de la Universidad Estatal de Nueva York, y Melynda D. Casement de la Universidad de Oregón.
La depresión, también en México
Carbone y Casement destacan que "aproximadamente el 17% de los adolescentes (10-19 años) y adultos jóvenes (20-24 años) en Estados Unidos experimentarán un episodio depresivo mayor cada año", y agregan que "la prevalencia de la depresión ha aumentado en adolescentes y adultos jóvenes durante las últimas dos décadas".
Aunque no hay cifras precisas a nivel país, México no es ajeno a este fenómeno. El psiquiatra Marco Antonio Solís Bravo, del Centro Médico Universitario de la Dirección General de Atención a la Salud de la UNAM, le comentó a la Gaceta de esta universidad que entre la adolescencia tardía y la edad adulta joven, hay mayor susceptibilidad a la depresión.
Esto sucede porque se trata de etapas de la vida que plantean nuevos retos y en las que se dan cambios críticos, añade el experto.
Un comunicado del ISSSTE de enero de 2024 señala que "en los servicios de psicología y paidopsiquiatría de los hospitales regionales (la depresión) ocupa entre 35 y 40 por ciento de los motivos de consulta en infantes y adolescentes".
Entre los menores de edad, la depresión "es más frecuente en jóvenes entre los 13 y 17 años, debido a que en esta etapa hay mayor estrés por los cambios físicos y emocionales; puede haber problemas con amigos, acoso escolar, presión académica, conflictos familiares e incluso factores genéticos", agrega el ISSSTE.
Epílogo de búsqueda de soluciones
La problemática de la depresión es compleja y no tiene soluciones fáciles, pero de acuerdo con la investigación de Carbone y Casement, un buen principio es permitir la recuperación del sueño.
Para quienes además busquen ayuda profesional, la UNAM tiene el Programa de Atención Psicológica a Distancia de la Facultad de Psicología al 55-5025-0855. También se puede recurrir a la Línea de la Vida, al 800-911-2000, donde se ofrece apoyo psicológico las 24 horas de todos los días.