AP.- Un tribunal ordenó este miércoles al gobierno de Países Bajos que elabore un plan para proteger a los residentes de la pequeña isla caribeña de Bonaire de los devastadores efectos del cambio climático, lo cual sienta un importante precedente a nivel global.
El Tribunal de Distrito de La Haya, en una fuerte reprimenda a las autoridades neerlandesas, también dictaminó que el gobierno discriminó a los 20 mil habitantes de la isla al no tomar "medidas oportunas y adecuadas" para protegerlos del cambio climático antes de que sea demasiado tarde.
"La isla ya sufre inundaciones debido a tormentas tropicales y lluvias extremas, y según varios investigadores, esto empeorará en los próximos años. Incluso las previsiones conservadoras predicen que partes de la isla estarán bajo el agua para 2050, es decir, en 25 años", declaró el juez Jerzy Luiten a una sala de audiencias abarrotada.
Te podría interesar
El caso, presentado por ocho residentes de Bonaire y respaldado por el grupo ambientalista Greenpeace, buscaba obligar al gobierno a proteger mejor a sus ciudadanos de los efectos del aumento de las temperaturas y el nivel del mar, y el fallo podría sentar un precedente para desafíos legales similares en otros lugares.
"Ya no somos ciudadanos de segunda clase. Igualdad. Estoy muy feliz", expresó en la sala de audiencias, mientras se secaba las lágrimas de los ojos, Jackie Bernabela, una de las residentes.
No ha habido una reacción del gobierno al fallo escrito de 90 páginas. El gobierno puede apelar la decisión.
Consecuencia de la historia colonial
El caso se escuchó en La Haya porque Bonaire, junto con otras dos islas, San Eustaquio y Saba, se convirtieron en municipios especiales holandeses en 2010. Los 20 mil residentes de la isla son ciudadanos neerlandeses basados en su historia colonial.
Los abogados del gobierno argumentaron que Países Bajos ya está avanzando en la lucha contra el cambio climático, citando reducciones de gases de efecto invernadero y esfuerzos de mitigación. El abogado del gobierno, Edward Brans, sostuvo que el tema debería ser manejado por las administraciones nacionales y no por los jueces.
Pero el tribunal dictaminó que los esfuerzos del gobierno no eran suficientes, diciendo que la meta de reducir las emisiones en un 55% para 2030 en comparación con los niveles de 1990 no era vinculante y no incluía completamente las emisiones del transporte aéreo y marítimo. El tribunal también dijo que era "altamente improbable" que el país alcanzara su meta para 2030.
El clima, pero el político y judicial
El fallo se produjo mientras semanas de conversaciones para formar un nuevo gobierno holandés tras las elecciones de fines de octubre parecen estar produciendo una nueva coalición minoritaria encabezada por Rob Jetten, líder del D66 (Demócratas 66, partido político neerlandés de tendencia socioliberal y progresista).
Jetten se ganó el apodo de "impulsor del clima" cuando era ministro responsable de promover una serie de leyes destinadas a reducir la dependencia de Países Bajos de los combustibles fósiles y reducir significativamente sus emisiones de carbono. Ahora, el nuevo gobierno tendrá que endurecer las medidas para alinearlas con el fallo del tribunal.
Por otra parte, no es la primera vez que el Tribunal de Distrito de La Haya emite un fallo climático que sienta precedente.
Hace más de una década, el mismo tribunal escuchó la primera etapa en el histórico caso Urgenda, que concluyó en 2019 cuando el Tribunal Supremo falló a favor de activistas climáticos y ordenó al gobierno reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, una batalla legal que allanó el camino para desafíos similares en todo el mundo.
El caso Urgenda fue mencionado en las recientes decisiones sobre cambio climático del Tribunal Europeo de Derechos Humanos y el tribunal más alto de las Naciones Unidas, la Corte Internacional de Justicia. Ambos tribunales encontraron que no combatir el cambio climático violaba el derecho internacional.
Durante los 10 años transcurridos hasta 2023, los niveles del mar aumentaron en un promedio global de alrededor de 4.3 centímetros, con partes del Pacífico aumentando aún más. El mundo también se ha calentado 1.3 grados Celsius desde tiempos preindustriales debido a la quema de combustibles fósiles.