EFE.- El papa León XIV propuso a los cardenales de todo el mundo que se reúnan cada año para asesorarle en la toma de decisiones en el gobierno de la iglesia católica. La próxima cumbre de este tipo sería en junio de 2026.
El pontífice estadounidense hizo la propuesta este jueves en un consistorio extraordinario que tuvo dos días de duración y al que convocó a los purpurados de todo el planeta, comunicó Matteo Bruni, portavoz del Vaticano.
De este modo, el papa León XIV, elegido hace ocho meses, mantiene su apuesta por la "colegialidad", por una iglesia participativa.
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León XIV pide unidad a los cardenales
Para estos dos días, el pontífice logró congregar en el Vaticano a 170 de los 245 miembros del actual Colegio Cardenalicio y les pidió en varias ocasiones esforzarse por la unidad, consciente de las divisiones entre las facciones reformista y conservadora, que también se dio durante los 12 años del pontificado de Francisco.
Durante el foro, León XIV instó a los cardenales a "no promover agendas personales ni grupales" porque, a su parecer, "la unidad atrae y la división dispersa".
"Somos un grupo muy variado enriquecido por muchas procedencias, culturas, tradiciones eclesiales y sociales, trayectorias formativas y académicas, experiencias pastorales y, naturalmente, caracteres y rasgos personales", dijo el papa León XIV.
"Estamos llamados, ante todo, a conocernos y a dialogar para poder trabajar juntos", agregó.
El cardenal colombiano y arzobispo de Bogotá, José Rueda Aparicio, aseguró en la rueda de prensa final del evento que "la escucha se ha realizado" y que sirvió para "fortalecer" a la iglesia.
"Ha sido una iniciativa del Santo Padre que ha brotado espontáneamente. Creo que en su corazón está este proceso de seguir escuchándonos, con la convicción de que así también escucha a los distintos territorios del mundo", dijo Aparicio.
Los temas de debate propuestos para estos días fueron cuatro: la sinodalidad, o la idea de una iglesia participativa; la evangelización; la constitución apostólica, y la consolidación reforma de la liturgia del difunto Francisco I, que es un tema divisivo pues cancelaría las misas en latín.
Sin embargo, los participantes eligieron centrarse en los dos primeros, dada la brevedad de este foro de dos días.