La expresión popular de que alguien "nos va a sacar canas" es más cierta de lo que puede parecer, ya que se ha demostrado que las relaciones con personas "problemáticas" o "difíciles" pueden, al ser una fuente constante de estrés, tener afectaciones en nuestra salud y en nuestra velocidad de envejecimiento.
Hasta ahora, se sabe que las relaciones sociales son fundamentales para la salud humana, pero "la investigación se ha centrado principalmente en sus aspectos positivos", señalan los autores de una investigación reportada a mediados de febrero en los Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS), que se enfocó en el otro extremo.
El equipo, encabezado por Brea L. Perry, del Departamento de Sociología, Universidad de Indiana–Bloomington, se enfocó en analizar "el papel de las personas problemáticas (hasslers) en el entorno social cercano, aquellas que generan dificultades o complican la vida".
Te podría interesar
La investigación también descubrió que "estos vínculos negativos no son infrecuentes, que afectan de manera desproporcionada a las personas con mayor vulnerabilidad social y de salud, y que tienen consecuencias para el envejecimiento".
Además el efecto parece ser acumulativo: "cada persona problemática adicional se asocia con un envejecimiento biológico más rápido, con efectos especialmente pronunciados cuando se trata de un familiar". Sin embargo, las relaciones negativas con cónyuges y parejas no mostraron la misma asociación con el envejecimiento acelerado.
Nueve meses más de edad...
La investigación se basó, por un lado, en cuestionarios en los que los participantes aportaron información sobre su salud, sus niveles de estrés percibido, sus relaciones personales, donde especificaban si había alguien en sus círculos sociales y familiares que les provocaba estrés (sólo se consideró problemático a quien provocaba estrés con frecuencia).
Por otro lado, los participantes proporcionaron muestras de saliva para que el equipo de investigación midiera la edad biológica de cada persona en relación con la edad en años y la velocidad de envejecimiento en el momento de donar la muestra.
"Casi el 30% de los participantes tenía al menos una persona problemática en su red social, y alrededor del 10% reportó al menos dos, lo que confirma que las personas problemáticas son relativamente comunes", señalan Ann Marie Creaven, Chloe Boyle y Srebrenka Letina, de la Universidad de Limerick.
En un comentario en The Conversation las tres psicólogas señalan que el estudio también encontró que "cada persona problemática adicional se asoció con una edad biológica aproximadamente nueve meses mayor y con un ritmo de envejecimiento biológico ligeramente más rápido (un 1.5% más rápido)".
Añaden que una posible explicación para que el efecto no se haya observado en las relaciones de pareja "es que los conflictos o el estrés ocasionales dentro de estas relaciones se producen junto con un apoyo sustancial, lo que podría mitigar las consecuencias fisiológicas de estas interacciones negativas".
Desigualdades sobre desigualdades
"Nuestros hallazgos revelan que la exposición a vínculos sociales negativos no se distribuye de manera uniforme, sino que sigue un patrón que se ajusta a las líneas de vulnerabilidad psicosocial y de salud", señala el equipo de Perry .
Esas personas en situación de mayor vulnerabilidad fueron, "en particular, las mujeres, los fumadores diarios, las personas con peor salud y aquellas con un historial más extenso de experiencias adversas en la infancia (EAI)", y tenían más probabilidades de tener (más) personas problemáticas en sus redes".
"Las personas con mayor adversidad psicosocial —añade el equipo—, como aquellas con un mayor historial de EAI, no solo parecen llevar consigo cicatrices de la infancia, sino que también habitan contextos relacionales en la edad adulta donde son más comunes los vínculos difíciles, exigentes o propensos al conflicto".
Por su parte, Creaven, Boyle y Letina señalan que "si bien es importante cultivar nuestras relaciones sociales, estos hallazgos sugieren que también deberíamos reflexionar sobre aquellas que a menudo nos generan dificultades en nuestro día a día", concluyen.