AP.- La cantidad de muertes ocurridas en los Estados Unidos por la infección d e Covid-19 en los primeros tiempos de la pandemia fue un 19% más alta que el recuento oficial que se hizo; de ellas, la mayor parte correspondió a personas de origen latino y de otras minorías que hay en el país.
De acuerdo con un estudio publicado este miércoles en la revista Science Advances, en 2020 y 2021 se reportaron unas 840 mil muertes por Covid-19 en los certificados de defunción, pero probablemente fuera de los hospitales ocurrieron hasta 155 mil muertes adicionales no atribuidas el coronavirus.
El equipo de investigación, encabezado or Andrew Stokes de la Universidad de Boston, entrenó a una inteligencia artificial para extraer información de los certificados de defunción, la cual también permitió determinar con exactitud cuáles muertes tenían más probabilidades de faltar en los recuentos oficiales.
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La respuesta fue que las muertes por Covid-19 no registradas "ocurrieron de manera desproporcionada entre personas con menos de un título de bachillerato; personas identificadas como hispanas, indígenas estadounidenses, nativas de Alaska, asiáticas o negras; en condados con menores ingresos familiares y peor estado de salud preexistente; y condados del sur del país", señala el reporte.
Estos hallazgos sugieren que el sistema de investigación de defunciones de Estados Unidos subestimó de manera desigual las muertes por COVID-19, ocultando la verdadera magnitud de las desigualdades.
Las barreras siguen presentes para muchas de esas mismas personas seis años después de que el coronavirus se propagara por Estados Unidos, afirmó Steven Woolf, investigador de la Virginia Commonwealth University que no participó en el estudio.
"Las personas en zonas marginadas siguen muriendo a tasas desproporcionadas porque no pueden acceder a la atención (sanitaria)", escribió Woolf a The Associated Press en un correo electrónico.
La política, entre los desafíos para el registro
Mientras que a los pacientes hospitalizados se les hacían pruebas de Covid-19 de manera rutinaria, a muchos que enfermaron y murieron fuera de los hospitales no se les realizó ningún examen, a menudo porque las pruebas en casa no estaban disponibles fácilmente al inicio de la pandemia, explicó una de las autoras del estudio, Elizabeth Wrigley-Field, de la Universidad de Minnesota.
En algunas partes del país, las investigaciones de muertes están a cargo de forenses electos que no necesariamente cuentan con la formación especializada que tienen los examinadores médicos.
Algunas investigaciones sugieren que las opiniones partidistas podrían haber influido en si una persona enferma o sus familiares buscaban hacerse pruebas de Covid-19, y en si los forenses realizaban pruebas post mortem de coronavirus.
De hecho, algunos forenses señalaron que las familias los presionaron para que no incluyeran el Covid-19 como causa de muerte.
"Nuestro anticuado sistema de investigación de muertes es una de las razones clave por las que no logramos recuentos precisos, particularmente fuera de las grandes áreas metropolitanas", sostuvo Andrew Stokes.
Los recuentos de muertes quedaron atrapados en la política del COVID
Los datos de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC, por sus siglas en inglés) contabilizan más de 1.2 millones de muertes por Covid-19 durante la pandemia. Más de dos tercios de esas muertes reportadas ocurrieron en 2020 y 2021.
El recuento ha sido debatido durante mucho tiempo, ya que afirmaciones falsas en redes sociales sostenían que el número de fallecimientos por Covid-19 estaba inflado.
A la controversia se sumó el presidente Donald Trump, quien en agosto de 2020 retuiteó una publicación donde se afirmaba que sólo el 6% de las muertes reportadas eran realmente por Covid-19, una publicación que Twitter eliminó posteriormente.
Desde luego, hubo otros tipos de muertes durante la pandemia. Por ejemplo, personas no infectadas murieron por otras afecciones médicas porque no pudieron recibir atención en hospitales saturados de pacientes con Covid-19; personas con adicciones a las drogas murieron por sobredosis como resultado del aislamiento social y de perder el acceso al tratamiento.