ESTILO DE VIDA

“Es momento de leer a Sor Juana como mujer, no como un alma abstracta”: filólogo Jorge Gutiérrez
Lunes 9 de Marzo de 2026
CULTURA Y SOCIEDAD

“Es momento de leer a Sor Juana como mujer, no como un alma abstracta”: filólogo Jorge Gutiérrez

De acuerdo con el estudioso de la obra de la monja jerónima, es fundamental apreciarla y reivindicarla con la mirada femenina de la actualidad

El cuadro "Sor Juana Inés de la Cruz" de Miguel Cabrera en la exposición "Arte e Imperio. La edad de oro de España" en el Museo del Noreste en octubre de 2019.Créditos: Cuartoscuro
Escrito en ESTILO DE VIDA el

EFE.- Para quienes escribieron sobre la obra de Sor Juana Inés de la Cruz en el siglo XVII, el único problema de "Primero sueño", obra cumbre de la literatura novohispana, “era que estaba escrita por una mujer”, por lo que para el especialista en la Décima Musa Jorge Gutiérrez ha llegado el momento de leerla como tal.

“Es el momento en la historia de leer a sor Juana como mujer, no como un alma abstracta ni como una mujer que jugó a ser hombre. Vamos a verla desde su propia feminidad, que además ella asume con absoluta entereza”, explica Gutiérrez a EFE.

También argumenta que, ante el avance del feminismo, el presente siglo es la época idónea para leer a la monja desde su feminidad y para conocer a quienes, en la Nueva España, editaron su obra con el fin de exportarla en forma de “tributo” al Viejo Continente, como lo narra en su reciente libro "La invención de sor Juana".

Versos feministas y etiquetas molestas

El filólogo mexicano ha estudiado y enseñado cada verso escrito por la poeta durante 15 años en las aulas de la Universidad del Claustro de Sor Juana —en el edificio donde la religiosa jerónima estuvo enclaustrada en un cuarto para ella sola—, y considera que la obra que hizo entonces “encaja con el feminismo actual”.

Según Gutiérrez, la "Respuesta a sor Filotea", que Sor Juana escribió en 1691, "es una de las obras cumbre del feminismo y de sus pioneras, como Virginia Woolf, porque mucho de lo que decía la autora de ‘Un cuarto propio’ (1929) ya lo decía sor Juana. Al final cada generación se reencuentra con la monja”, sentencia.

La fascinación actual por sor Juana ha puesto sobre su figura muchas “etiquetas anacrónicas”, pero, dice Gutiérrez, “ninguna molesta tanto” a algunas personas como la de “lesbiana”, y es que a lo largo de la historia se ha "disfrazado la homofobia de prurito histórico”.

“Nunca sabremos qué pasó en la relación tan intensa entre Sor Juana y (la virreina) María Luisa. No sabremos si se tocaron, pero eso ya pasa a segundo plano. Lo que nos tendría que interesar es que tenemos un corpus de poesía extraordinario en el que una mujer se expresa muy fervorosamente hacia otra mujer”, señala.

Por ello, el investigador, de 37 años, considera fundamental leer a la Décima Musa con la mirada femenina de la actualidad, desde la cual podamos empatizar con ese amor entre dos mujeres, “que tiene su lado platónico" y quizá también carnal.

Jorge Gutiérrez, experto en Sor Juana Inés de la Cruz. Crédito: EFE

Por ello, el investigador, de 37 años, considera que “reivindicar a sor Juana no debería causar molestias, al contrario es una muestra de que ella siempre está vigente y a la altura del presente, esa es la principal razón de su grandeza, por eso la vemos como un símbolo de la lucha feminista y LGTBI”, subraya. 

Sor Juana, ejemplo de ingenio mexicano

La investigación filológica de Gutiérrez también constituye una forma de reivindicar a los responsables de que la obra de Sor Juana viera la luz en una época en que la mujer estaba destinada al matrimonio —al que sor Juana se negó— o al convento.

El libro retrata episodios de las distintas ediciones de la época; cuenta, por ejemplo, cómo el español Juan Camacho Gayna pagó y exportó a Cádiz, España. "Inundación castálida" (1689), el primer poemario de la monja. Además, destaca a sus editores, entre ellos Juan Ignacio de Castorena y Ursúa, un “criollo empedernido”.

Gutiérrez añade que sor Juana, que era criolla, fue “el personaje idóneo para la defensa del criollismo y para demostrar, desde muy temprano, que los ingenios mexicanos eran tan o más grandes que los españoles”, detalla el académico.

“Sor Juana admira profundamente a los poetas peninsulares —como Pedro Calderón de la Barca y Luis de Góngora—, pero al mismo tiempo está convencida de que puede superarlos, lo que también fue una posición política frente a España”, concluye.

Estatua de Sor Juana Inés de la Cruz en la Plaza de España, en Madrid. Crédito: Shutterstock