Alrededor del 21% de los hombres se sienten nerviosos al pedirle a su peluquero un nuevo corte de pelo; el 23% han tenido miedo de solicitarle cortes específicos, aunque realmente los deseaban, y el 17% han pedido una “versión diluida” de lo que querían por inseguridad.
Estos son algunos de los hallazgos de una encuesta de Talker Research, efectuada a alrededor de dos mil varones estadounidenses, que también informa que la mitad de los hombres cree que la clave para conseguir un mejor corte es aprender más sobre su cabello y sus peinados en general, con el asesoramiento de su peluquero o estilista.
La encuesta descubrió que el hombre promedio se corta el cabello 10 veces al año y ha tenido el mismo peinado durante siete años.
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De hecho, la mayoría (84%) de los hombres se sienten seguros con su peinado actual y, como resultado de esta seguridad, el 55% nunca ha considerado cambiarlo.
Eso no significa que algunos no consideren un nuevo look, dado que el 45% de los encuestados ha querido cambiar su peinado, aunque no sin tener dudas, según la encuesta.
Los cambios de estilos que más tienen en consideración los encuestados son: dejarse crecer el pelo (28%), raparse la cabeza por completo (22%), llevar el pelo largo con raya al medio (13%), hacerse la raya al costado (13%) y llevar el pelo con puntas o spiked hair (11%).
Cortes y peinados, señas de identidad
“Los cortes de pelo y peinados son una de las principales maneras en que los hombres muestran su identidad; permiten que su personalidad brille”, señala Stacia Kelley, directora artística de Sport Clips, cadena que incluye más de mil 800 peluquerías en Estados Unidos y Canadá.
Añade que “muchos hombres están acostumbrados al estilo que les da confianza y comodidad por lo cual no están predispuestos a cambiarlo. Incluso quienes se han planteado probar un nuevo estilo, a menudo no lo hacen porque no quieren cambiar aquello que creen que les ha funcionado durante tanto tiempo”.
Sin embargo, Kelley cree que los hombres realmente podrían experimentar e intentar cambiar sus peinados”.
“Sólo necesitan un poco de confianza y comunicación con su estilista o peluquero. Si le explican lo que buscan y dejan que ese profesional demuestre su experiencia, probablemente se sentirán renovados y seguros con un peinado completamente nuevo”, enfatiza.
Cambio de estilo, momento de incertidumbre.
Según los encuestados, al 41% de los hombres los estilistas y peluqueros les han ayudado a aprender qué estilos se adaptan a su tipo de cabello; qué estilos se adaptan a la forma de su rostro (40%), con qué frecuencia deben acudir a cortarse el pelo (37%), qué significan las diferentes longitudes de máquina (31%) y cómo peinar y mantener su corte de pelo en casa (31%).
Más de la mitad de los hombres (57%) tienen una persona específica a la que acuden para que les corte el pelo, y el 74% cree que confiar en su estilista o peluquero tiene un gran impacto en el corte de pelo que terminan eligiendo, según la encuesta.
De hecho, un tercio (32%) de los hombres con estilistas específicos afirmó que su vínculo es tan estrecho que lo consideran prácticamente como un miembro de la familia, y un 16% adicional los considera como parte de su grupo de amigos cercanos, mientras que el 29% lo considera a como amigo, pero sólo durante los cortes de pelo, añaden.
Fidelidad al corte
Para David Lesur, director de formación de los salones de peluquería David Künzle, en Madrid, España, la ansiedad ante un cambio de estilo en el corte de pelo “no es algo común en los hombres, que cuando acuden al salón ya suelen tener pensado lo que quieren”.
“Muchos de ellos son fieles a un corte y peinado concreto y entonces en la peluquería es difícil fallar. Además, los hombres son menos dados al riesgo que las mujeres”, señala Lesur.
“Este tipo de ansiedad quizás sea más común en chicos jóvenes, que son más inseguros y suelen buscar la validación de los demás para afianzar su personalidad”, apunta.
Para especialista el mejor consejo que ofrece a los hombres es muy sencillo: que vayan a la peluquería con tranquilidad, ya que, si un estilo de corte o peinado no los deja satisfechos, ello no significa que el mundo se acabe, porque “el pelo crece”.