Con la cantidad de (aún) supuestos crímenes de Andrew Mountbatten-Windsor que han salido a la luz, desde los relacionados con Jeffrey Epstein hasta las sospechas de mala conducta en el ejercicio de sus funciones públicas, muchas personas en Reino Unido y en otras partes del mundo esperaban un castigo ejemplar, o al menos un juicio riguroso.
Sin embargo, no sólo no se ha cumplido ninguna de estas cosas, sino que se puede decir que el expríncipe Andrés goza de un "destierro trendy", como lo llama The Luxonomist, e incluso tiene un estipendio de parte de su hermano el rey Carlos III.
Desde finales de octubre de 2025 el rey Carlos III anunció que su hermano menor sería despojado de sus títulos reales y que abandonaría su residencia, la lujosa Royal Lodge; pero fue apenas hasta el martes 7 de abril que Andrew Mountbatten-Windsor se mudó a la Marsh Farm, en la finca Sandringham, que es ciertamente un lugar cómodo.
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Hasta ese día, el expríncipe Andrés estuvo viviendo en Wood Farm, a unos pasos de distancia en la misma finca Sandringham, que es propiedad de la familia real. De hecho, ese martes se fue caminando de una casa a otra después de que su staff llevara algunas cosas, de acuerdo con el Daily Mail.
También después de "hecharle a perder" la Pascua a su hermano Eduardo, quien quería pasarla con su propia familia cercana en Wood Farm y no pudo por la presencia del expríncipe, según la misma publicación.
La mudanza de Andrew Mountbatten-Windsor fue precedida por la instalación de medidas de seguridad, entre las cuales estuvo el levantamiento, a finales de febrero, de la cerca que ahora rodea el predio. Sin embargo, de acuerdo con The Telegraph del 3 de abril, dos activistas ya la escalaron para gritar consigas en su contra, aunque no invadieron la propiedad.
Marsh Farm es, según The Luxonomist, una casa de cinco dormitorios "en un estilo mucho más modesto y funcional" que el Royal Lodge, que Mountbatten-Windsor rentaba a un precio ridículo.
Sin embargo, la duda sigue siendo si esta propiedad será su residencia definitiva o aún puede ser juzgado e ir a la cárcel por los crímenes que se le atribuyen.
Crímenes inconfesables
Sobre Andrew Mountbatten-Windsor, el periodista e historiador Andrew Lownie señala en su libro "Entitled" que no sólo era cercano al pedófilo Epstein, sino que su relación era más estrecha y duradera de lo que se había dado a conocer hasta entonces (agosto de 2025), lo que se ha confirmado con la publicación de parte de los archivos.
En 2019, Mountbatten-Windsor renunció a sus deberes reales (a instancias de su padre, que entonces tenía 98 años) tras su desastrosa entrevista de una hora en el programa Newsnight de la BBC, señala Dennis Altman, del Instituto para la Seguridad Humana y el Cambio Social de la Universidad La Trobe, citando el libro de Lownie.
Giuffre, la autodenominada "esclava sexual" de Epstein, afirmó haber tenido relaciones sexuales con el entonces príncipe Andrés en tres ocasiones y haber sido fotografiada con él y con la cómplice de Epstein, Ghislaine Maxwell. Pero Mountbatten-Windsor, en la entrevista, negó haberse reunido con Virginia Giuffre Roberts.
Altman, recalca en un comentario en The Conversation, que, aunque Mountbatten-Windsor negó las declaraciones de Giuffre, pero le pagó una gran suma de dinero y luego mintió sobre su continua relación con Epstein.
También comenta que Lownie escribió en su libro "que 'Randy Andy' (Andy el lujurioso) no sólo era cercano a Epstein, sino que supuestamente compartía mujeres jóvenes con él. Epstein afirmó que 'le gusta participar en cosas que incluso a mí me parecen pervertidas, y yo soy el rey de las perversiones'”.
Pero añade que fue hasta el trágico suicidio de Giuffre en abril de 2025 y la publicación a finales de octubre del mismo año de sus memorias, "Nobody's Girl", que "finalmente el palacio se vio obligado a tomar medidas significativas", aunque no lo hayan sido tanto.
Los otros crímenes inconfesables
"Andrew (Mounbatten-Windsor) merecía igualmente perder su puesto debido a años de acuerdos dudosos con una serie extraordinaria de estafadores y tiranos", señala Altman.
El expríncipe hizo carrera en la Marina Británica, con la que participó como piloto de helicóptero en la Guerra de las Malvinas de 1982, tras lo cual se le ofreció un puesto para apoyar el comercio y la inversión británicos en el extranjero.
"Incluso antes de esto, Andrew ya había demostrado un desprecio por la moderación y una disposición a usar su privilegio real a un costo enorme para el Estado, exigiendo vuelos en helicóptero para asistir a partidas privadas de golf", señala el experto.
Pero en su nuevo puesto, "parece haber pasado mucho tiempo con una serie de regímenes sumamente desagradables —Libia, Kazajistán, Azerbaiyán— en busca de sus propios intereses financieros".
Altman añade que, después de leer el libro de Lownie, perdió "la cuenta de las muchas y complejas maneras en que Andrew intentó usar su posición para enriquecerse", y señala que para él "sigue siendo un misterio por qué el rey ahora parece dispuesto a proporcionarle un ingreso a Andrew, dado el dinero que supuestamente ha ganado en las últimas décadas".
Antepasados menos afortunados
Según el historiador Gonzalo Velasco Berenguer, de la Universidad de Bristol, 59 integrantes de la realeza han sido arrestados en la historia del Reino Unido, pero se puede decir que Andrew Mountbatten-Windsor es, con mucho, el que mejor trato ha recibido; además haber sido el primero en poco más de tres siglos.
Velasco destaca el caso de Jorge, duque de Clarence y hermano menor del rey Eduardo IV (quien reinó de 1461 a 1483). El rey acusó a Jorge de traición, y no sólo lo encarceló, "lo despojó de sus títulos, lo excluyó de la sucesión y lo ejecutó en la Torre de Londres en 1478. Según la leyenda, murió ahogado en un barril de vino de Malvasía".
Sin embargo, la última hermana de un monarca británico en ser arrestada acabaría siendo la reina Isabel I, quien fue encarcelada en 1554 por su hermana, María I (que reinó de 1553 a 1558).
"Acusada de conspirar contra María, Isabel pasó un par de meses en la Torre antes de ser puesta bajo arresto domiciliario el 19 de mayo, aniversario de la ejecución de su madre, Ana Bolena. Isabel fue finalmente indultada en 1555, después de que el rey Felipe, esposo de María, intercediera por ella" señala Velasco en un comentario en The Conversation.
Hay que remontarse a 1694 para encontrar el último encarcelamiento de un miembro de la familia, fue el de Sofía Dorotea de Celle, esposa de Jorge de Hannover, quien más tarde se convirtió en rey como Jorge I en 1714.
Sofía Dorotea fue acusada de adulterio, y a pesar de que era la madre del Príncipe de Gales, permaneció encarcelada después de que su exmarido ascendiera al trono y murió en prisión en 1726.
Cabe señalar que, por la diferencia de épocas, una diferencia importante entre Mountbatten-Windsor y la mayoría de los miembros de la realeza arrestados es que aquellos, si bien fueron acusados de traición y conspiración, esos cargos "a menudo se agravaban con acusaciones de herejía y brujería".
Otra es que en los demás casos los arrestados fueron ordenados por el rey o la reina gobernantes, y en el actual lo hizo una autoridad civil.
Epílogo: ¿está la monarquía británica en peligro?
De acuerdo con Philip Murphy, catedrático de Historia Británica y de la Commonwealth en la Universidad de Londres, las encuestas recientes sugieren que la confianza pública en la corona se encuentra en su nivel más bajo. Aún así, el apoyo a la abolición total de la monarquía sigue siendo relativamente bajo, apenas alrededor del 15%, aunque ha crecido en las últimas décadas.
"La familia real tiene tiempo para redimirse. Y como señaló Winston Churchill, es un error desaprovechar una buena crisis", señala Murphy en un comentario en The Conversation.
Añade que el príncipe Guillermo, quien podría tener un largo reinado, ha dado claros indicios de su impaciencia con el statu quo, "tiene la excusa perfecta para, al ascender al trono, presionar a los opositores para que se hagan reformas".
En comparación con el anticuado sistema de honores, el uso del término "imperio", la jefatura de la Commonwealth, y la posibilidad de renunciar al gobierno supremo de la problemática Iglesia de Inglaterra, "el destino de un tío caído en desgracia puede parecer relativamente secundario".
Sin embargo, Andrew Mountbatten-Windsor "sigue siendo un potente símbolo de los peligros de seguir haciendo las cosas como siempre. Su caída podría ser justo la crisis que la familia real necesita", concluye Murphy, por lo que cabe esperar que con Guillermo como rey llegue, finalmente, el castigo ejemplar.