EFE.- El Departamento del Tesoro de Estados unidos anunció este jueves sanciones para nueve funcionarios a los que considera ligados al grupo chií Hezbolá en el Líbano y a los que acusa de impulsar la agenda de Irán y socavar la soberanía libanesa al obstaculizar así los procesos de paz.
"Las designaciones de hoy se dirigen a personas que impiden el desarme de Hezbolá, incluyendo a miembros del parlamento, un diplomático iraní que viola la soberanía del Líbano y funcionarios de seguridad libaneses que han abusado de sus cargos para beneficiar a una organización terrorista", escribe el portavoz del Departamento de Estado, Tommy Piggot, en un comunicado publicado de manera paralela.
Entre las nueve personas añadidas a la lista de sancionados por la Oficina de Control de Activos Extranjeros del Tesoro (OFAC) se encuentran Ibrahim Al-Mousaoui, Hassan Fadlallah y Hussein al-Hajj Hassan, los tres diputados libaneses ligados al grupo parlamentario de Hezbolá.
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También está el funcionario de Hezbolá y exministro de diversas carteras en Líbano Mohammad Fneish o los responsables de seguridad del Movimiento Amal, Ahmad Baalbaki y Abu Ahmad Safawi.
La OFAC incluye además en la lista al nombrado por Irán como embajador en Líbano, Mohammad Reza Sheibani, al que las autoridades libaneses retiraron después las credenciales y declararon persona non grata en el país.
"Hezbolá es una organización terrorista y debe ser desarmada por completo. El Departamento del Tesoro seguirá tomando medidas contra los funcionarios que se han infiltrado en el gobierno libanés y que permiten a Hezbolá librar su insensata campaña de violencia contra el pueblo libanés y obstaculizar una paz duradera", escribió en X el secretario del Tesoro, Scott Bessent.
Pigott insistió en que este "es sólo el comienzo" y advirtió que quienes "aún protejan o colaboren con esta organización terrorista, o que de cualquier otra forma socaven la soberanía del Líbano, deben saber que rendirán cuentas.
"Un Líbano estable, seguro e independiente requiere el desarme total de Hezbolá y el restablecimiento de la autoridad exclusiva del gobierno libanés en materia de seguridad en todo el país", concluyó el portavoz del Departamento de Estado.
Por primera vez en más de tres décadas Líbano e Israel han aceptado abrir un diálogo con el auspicio de Estados Unidos para intentar frenar los bombardeos israelíes en partes de Beirut y el sur del país árabe.
El grupo chií no participa en la mesa de negociación en la capital estadounidense y ha rechazado explícitamente las negociaciones, que de momento apenas han mostrado avances sustanciales.