Jorge Pardo Rebolledo, ministro en retiro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), aseguró que los casos de corrupción dentro del Poder Judicial de la Federación que motivaron su reforma fueron parte de una narrativa en contra de ese Poder Judicial y cuestionó que no existan todavía procedimientos para sancionar esos hechos.
"En esa narrativa decía que era por causa de que todos éramos corruptos y todos estábamos podridos y que estábamos entregados a ciertos intereses de ciertos grupos, pero hasta ahora no he sabido de algún procedimiento de responsabilidad, o de otro tipo, donde se haya sancionado a alguno por estos hechos de corrupción. Hasta ahora no me he enterado", expresó.
Pardo Rebolledo asistió al foro "El futuro de la justicia: independencia judicial en México y su entorno regional", organizado en el Instituto de Investigaciones Jurídicas de la Universidad Nacional Autónoma de México, en el que también participó la exministra presidenta Norma Piña Hernández.
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Cuestionado por uno de los moderadores del foro, Pardo aseguró que los juzgadores no representan los intereses del pueblo y deben resolver los conflictos con objetividad, imparcialidad, independencia y honestidad.
"Un juez que pretenda el aplauso del público y la aceptación de la mayoría de las masas, pues no está actuando debidamente o conforme a los lineamientos que rigen su actuación", dijo el exministro.
Como lo han expresado otros miembros de la anterior integración de la SCJN, Pardo Rebolledo reiteró que el desacuerdo con ciertas sentencias emitidas por el máximo tribunal propiciaron descalificaciones al Poder Judicial y su posterior reforma estructural.
"Me parece que la causa fundamental fue el desagrado con algunas de las resoluciones que fueron tomadas por el máximo tribunal del país. Ahí encuentro el origen de toda esta campaña de desprestigio, de descalificación, de ataque, agresión en contra de la Suprema Corte", comentó.
El ministro en retiro hizo una analogía con los abogados litigantes, que acusan a los juzgadores como corruptos o vendidos cuando no obtienen sentencias favorables para sus clientes, para ejemplificar que ocurrió algo similar cuando el Poder Ejecutivo o el Legislativo perdieron recursos ante la Corte.
"La persona que no se le da la razón, o la persona que no obtiene lo que pretendía cuando acudió a un órgano jurisdiccional, si no obtiene la sentencia favorable a sus intereses, la primera reacción es "ah, pues es que el juez es corrupto, el juez se vendió", señaló Pardo Rebolledo.