Decenas de personas salieron a las calles de la Ciudad de México para protestar por segunda vez contra la gentrificación, en esta ocasión, su punto de encuentro fue en la avenida Insurgentes.
El contingente se concentró en la estación Fuentes Brotantes, del Metrobus, mientras que comercios en las inmediaciones cerraron sus cortinas.
Hasta el momento, los asistentes se encuentran caminando de manera pacífica sobre Insurgentes entre pancartas y consignas.
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El contingente fue encapsulado por elementos de seguridad, quienes con escudos y extintores trataron de controlar a los manifestantes con el objetivo de evitar que ocasionaran destrozos y pintas, como ocurrió en la anterior protesta.
Entre los presentes se notó la presencia de algunos que cubrían sus rostros para permanecer en el anonimato. Sin embargo, el recorrido comenzó esta tarde.
Algunas estaciones del Metrobus de la Línea 1 permanecieron resguardadas con vallas en caso de que decidieran accionar contra las instalaciones y hubiera el rompimiento de los cristales o pintas con aerosol.
El pasado 5 de julio se llevó a cabo la primera marcha contra la gentrificación, la cual inicio de manera pacífica, sin embargo, esta se tornó violenta cuando un grupo comenzó a destrozar establecimientos como cafeterías o tiendas de ropa, además de agresiones verbales contra los extranjeros que estaban cerca.
Estos actos fueron condenados por la presidenta Claudia Sheinbaum y la jefa de Gobierno Clara Brugada, que criticaron la xenofobia.
Los manifestantes exigen una regularización en la vivienda pública porque aseguraron que desde la llegada de los "nómadas digitales" las rentas en zonas como La Condesa, Roma o Insurgentes son "inaccesibles" cuyos precios van desde los 5 mil pesos mensuales hasta los 20 mil, aproximadamente.