ESTILO DE VIDA

La eficacia de Ozempic es menor en personas que comen demasiado por cuestiones emocionales
Miércoles 3 de Diciembre de 2025
ESTUDIO CIENTÍFICO

La eficacia de Ozempic es menor en personas que comen demasiado por cuestiones emocionales

Al cabo de un año de tratamiento en una investigación realizada en Japón, quienes se alimentaban en exceso por mero antojo tuvieron mejores resultados en el control de la diabetes tipo 2 y del peso, incluso que quienes desde un principio se apegaban a una dieta

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Ozempic y otros agonistas del receptor GLP-1 han demostrado ser de gran ayuda para las personas con diabetes y con sobrepeso, ya que estabilizan los niveles de glucosa en la sangre; sin embargo, no todas las personas se benefician por igual.

De acuerdo con los resultados de un estudio científico publicado este miércoles, quienes comen en exceso por antojo tienen más probabilidades de responder bien a largo plazo a los medicamentos, mientras que las personas que lo hacen por motivos emocionales tienen menos probabilidades.

La investigación, cuyo reporte fue publicado en la revista Frontiers in Clinical Diabetes and Healthcare, dio seguimiento a 92 personas con diabetes tipo 2 en Japón durante su primer año de tratamiento con medicamentos GLP-1 a las que se les hizo una evaluación previa al tratamiento sobre sus patrones de conducta alimentaria.

El equipo, encabezado por Daisuke Yabe de la Universidad de Kioto, definió tres tipos de comportamientos alimentarios: "comer emocionalmente", donde las personas comen en respuesta a emociones negativas en lugar de por hambre; comer externamente, donde las personas comen porque la comida se les antoja; y comer con moderación, donde las personas controlan su dieta.

Cabe añadir que comer con moderación, o la alimentación restringida, en principio es saludable y puede ayudar a perder peso, pero en exceso puede provocar trastornos alimentarios, señalan Yabe y sus colegas en un comunicado.

Distintos cuerpos, distintos resultados

El equipo científico monitoreó el progreso de los participantes al inicio del tratamiento, tres meses después y 12 meses después. En cada caso, recopilaron datos sobre el peso, la composición corporal, la dieta y marcadores sanguíneos relevantes. También les preguntaron sobre su relación con la comida.

En general, todas las personas participantes experimentaron una reducción estadísticamente significativa del peso corporal, los niveles de colesterol y del porcentaje de grasa corporal a lo largo del año; mientras que la masa muscular esquelética se mantuvo estable. Los niveles de glucosa en sangre también mejoraron, pero no de manera estadísticamente significativa.

Sin embargo, se observaron diferencias en los resultados según la relación con la comida y los hábitos alimentarios.

A los tres meses, los participantes reportaron que practicaban más la alimentación restringida y que sus hábitos alimentarios estaban menos asociados con la alimentación externa o emocional. Sin embargo, a los 12 meses, los hábitos alimentarios restringidos y emocionales volvieron a sus niveles iniciales; es decir, las personas volvieron a comer como lo hacían al principio del tratamiento.

“Una posible explicación es que la alimentación emocional está más fuertemente influenciada por factores psicológicos que podrían no ser abordados directamente por la terapia con agonistas del receptor GLP-1”, dice Takehiro Kato, de la Universidad de Gifu, segundo autor del artículo.

“Las personas con tendencias marcadas a la alimentación emocional podrían requerir apoyo conductual o psicológico adicional”, añadió.

Por el contrario, la disminución de la ingesta externa se mantuvo durante todo el año, y las personas que informaron niveles altos de ingesta externa (por antojo) al inicio obtuvieron los mejores resultados en términos de pérdida de peso y niveles de glucosa en sangre.

Yabe y sus colegas señalan que, por el diseño de la investigación y por el tamaño de la muestra, sus resultados son preliminares y no pueden establecer causalidad. Podría ser que el grupo de personas que al inició del estudio dijeron comer por antojo, estaba especialmente motivado para intentar mejorar el control de su diabetes.

De cualquier manera es un indicador de lo que podría estar sucediendo.