Entre las múltiples noticias recientes que se han dado sobre los beneficios de los medicamentos GLP-1, el más famoso de los cuales tiene el nombre comercial de Ozempic, hay al menos una con una alerta clara: aumenta el riesgo de padecer osteoporosis y otros problemas en los huesos, señala el diario The Washington Post.
La noticia, publicada en el diario este domingo, se basa en un estudio que siguió a 150 mil pacientes a lo largo de cinco años, y encontró que "el riesgo de osteoporosis (una enfermedad que debilita los huesos y los vuelve frágiles) aumentó casi un 30%".
Además, la investigación, hecha por personal de la Universidad de Pensilvania y presentada en la reunión anual de la Academia Estadounidense de Cirujanos Ortopédicos y indican que el riesgo de padecer gota, una artritis inflamatoria dolorosa causada por la formación de cristales en las articulaciones, aumentó un 12 por ciento, señala el diario.
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La investigación también reporta un aumento en el riesgo de padecer osteomalacia, un reblandecimiento de los huesos causado por una baja proporción de minerales, que fue 150% mayor; aunque al ser la condición menos frecuente, fueron pocos los pacientes afectados a pesar del gran crecimiento relativo.
El Washington Post destaca el comentario de Clifford Rosen, profesor de medicina de la Universidad de Tufts que no participó en el estudio y al que el diario entrevistó para tener comentarios independientes, quien afirmó que "de los millones de personas que actualmente toman GLP-1, el riesgo general a nivel poblacional es bajo".
Sin embargo, añadió Rosen, para las personas, incluso un aumento modesto puede tener consecuencias importantes.
Por ejemplo, en los adultos mayores, una fractura puede desencadenar una serie de complicaciones de las que algunos nunca se recuperan. Las mujeres posmenopáusicas pueden ser especialmente vulnerables. En los primeros años después de la menopausia, su riesgo de fractura aumenta entre 1 y 2 % anual.
“Agregar otro porcentaje a eso podría ser devastador”, dijo Rosen, quien también estudia los GLP-1 y la salud ósea, señala el diario.
Quitar peso con rapidez puede tener consecuencias
John Gabriel Horneff, uno de los autores del estudio y profesor asociado de cirugía ortopédica clínica en la Universidad de Pennsylvania, le comentó al Washington Post que el aumento del riesgo “fue mucho más de lo que esperaba”, y agrega que aún no están seguros de a qué se debe.
Para explicarlo puede haber cuestiones de hormonales y bioquímicas ocasionadas por los medicamentos GLP-1 (que deben su nombre al inglés para "péptido parecido al glucagon"); sin embargo, Horneff ofreció al diario una explicación más sencilla.
"Si alguien ha vivido con más de 300 (libras, unos 136 kilogramos), y de repente pierde mucho peso rápidamente, es de esperar que su metabolismo óseo normal sufra una conmoción repentina. No está sujeto a la misma fuerza gravitacional”, dijo Horneff al periódico.
También explicó que una reducción repentina de la carga mecánica que soporta el esqueleto de una persona podría alterar el equilibrio entre la degradación y la reconstrucción ósea.
Rosen, por su parte, añade que este problema no es una sorpresa para las compañías farmacéuticas, las cuales ya están trabajando en nuevas versiones de los medicamentos que compensen la pérdida de peso en los huesos.
Ante eso, el diario destaca que de los cuatro fármacos GLP-1 que hay en el mercado (Ozempic, Wegovy, Mounjaro y Zepbound), "sólo Wegovy menciona actualmente un posible riesgo de fractura en su información de prescripción. Rosen afirmó que dicha advertencia se añadió tras la aprobación inicial del fármaco".
Epílogo de no eclipsar beneficios
Los médicos consultados por el Washington Post "enfatizaron que los hallazgos no deben eclipsar los importantes beneficios que ofrecen los medicamentos con GLP-1".
Señala que se ha demostrado que estos fármacos producen una pérdida de peso significativa, mejoran el control de la glucemia y reducen el riesgo de eventos cardiovasculares y enfermedades renales y hepáticas en muchos pacientes.
"Mientras tanto —añade el diario—, los efectos secundarios graves documentados, como parálisis estomacal, problemas oculares e insuficiencia renal, han sido muy poco frecuentes".
Cabe señalar que Latinus encontró que, tan sólo en lo que va de este mes de agosto, hay publicaciones que muestran que los medicamentos GLP-1 reducen los riesgos de padecer migraña y que pueden resultar efectivos para el tratamiento de adicciones.