EFE.- A partir del 22 de abril, 11 piezas escultóricas de grandes dimensiones de la artista surrealista Leonora Carrington que estuvieron guardadas durante 10 años en un almacén en Xilitla, San Luis Potosí, serán expuestas al público, con el añadido de que formarán parte de una experiencia inmersiva.
“Nunca he visto un lugar en donde se junte lo experiencial con la obra y si había alguien con quien podía suceder era con Carrington”, afirmó a EFE Alejandro Machorro, sobre la obra de la artista que nació el 6 de abril de 1917 en Clayton Green en el Reino Unido, y falleció el 25 de mayo de 2011 en la Ciudad de México
Machorro, director del estudio de entretenimiento multimedia Cocolab, es parte del equipo curatorial de la exposición inmersiva "Laberinto mágico", en el participan también el Consejo Leonora Carrington y el hijo de la artista, Pablo Weisz.
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Una preocupación constante del equipo curatorial era lograr una verdadera experiencia sensorial pero también “evitar la banalización” de una de las personas más importantes del movimiento surrealista del siglo XX, tanto en México como en el mundo.
“Siempre nos hicimos la pregunta de qué cruzaba el límite y todas las decisiones que tomamos fueron en torno a no cruzar ese límite que rompiera con la esencia de Leonora”, explicó Machorro.
Por esta razón, en "Laberinto mágico", a diferencia de lo que ocurre en la mayoría de experiencias inmersivas, no habrá pantallas ni proyecciones digitales de obras de Carrington; en cambio se buscará conectar con el público a través de elementos naturales como el agua, el vapor, la arena, olores y sonidos.
El mundo de Leonora
El objetivo de mostrar de esta manera obras como "La inventora del atole", "La palmista", "El gato sin botas", "La tamborilera" y "La dragonesa", aseguró Machorro, es transportar al público a ese “otro lado” al que accedía la imaginación de Leonora: un mundo mágico habitado por animales, brujas y ciudades de su universo mental.
También se espera que "Laberinto mágico" se acerque a un nuevo público, “más fresco y más joven”, señaló Fermín Llamazares, presidente del Consejo Leonora Carrington.
Carrington elaboró gran parte de su obra en México, un país que hizo suyo en la década de 1940, tras huir de la Segunda Guerra Mundial, y una parte importante importante de esa obra la hizo para el Jardín Escultórico de Edward James en Xilitla, que se considera epicentro del movimiento surrealista en México.
Al año se realizan más de 50 exposiciones a nivel global en torno a la obra de Carrington con ayuda del consejo presidido por Llamazares, lo que también la ha posicionado como una de las cinco creadoras más cotizadas del mundo.