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Hospital para animales silvestres los cuida pero no les da afecto para mantenerlos salvajes
Martes 21 de Abril de 2026
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Hospital para animales silvestres los cuida pero no les da afecto para mantenerlos salvajes

Aunque para voluntarios que los atienden sería fácil ceder a la tentación de encariñarse, especialmente con las crías, si llegan crear el lazo psicológico llamado impronta sería imposible regresarlos a su hábitat

Una cuidadora atiende a una cría hembra de zorro de alrededor de dos semanas de edad en el Hospital Veterinario de Vida Silvestre en Maisons-Alfort, a las afueras de París, el 17 de abril de 2026.Créditos: AP
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AP.- En un suburbio del sureste de París hay un hospital de fauna silvestre que ayuda a animales heridos, enfermos y huérfanos a recuperarse para que puedan regresar a su hábitat natural, por esta razón está obligado con muchos cuidados pero sin mimos, aunque muchas veces cueste trabajo. 

Durante el último año, el Hospital Veterinario de Fauna Silvestre de Maisons-Alfort ha recibido a más de 10 mil 400 animales salvajes, entre ellos una amplia variedad de aves y mamíferos europeos como zorros, ciervos y erizos.

Sin embargo, animales como la pequeña cría de zorro hembra fue encontrada en un jardín en las afueras de la ciudad sin rastro de su madre cerca, pueden conquistar fácilmente el corazón de un cuidador del equipo de voluntarios que la cuida las 24 horas.

Aun así, crear vínculos con los humanos no es una opción cuando el objetivo es que, con el tiempo, los animales regresen a la vida silvestre.

"Nos aseguraremos de que esté comiendo bien. Si no es así, quizá le demos biberones suplementarios para garantizar que gana el peso suficiente", explicó Valentin Delon, cuidador de animales.

Cuidar a una frágil cría de zorro

Los residentes que encontraron a la cría de zorro son dueños de perros de caza. Se estima que tenía unas dos semanas de vida y era demasiado pequeña para sobrevivir por sí sola.

En el hospital de Maisons-Alfort, la veterinaria Julie Piazza la examinó con cuidado y, aparte de una lesión menor —posiblemente causada por un animal salvaje o por la mordedura de un perro—, se determinó que estaba en buen estado de salud.

Delon, el cuidador, señala que debe evitarse "cualquier tipo de impronta", que es el fuerte lanzo psicológico que muchas especies de animales (sobre todo vaes y mamíferos) crean con sus madres y que podrían vincularlos con su cuidador a largo plazo.

"Así que no los mimamos, no les hablamos", indicó. "De verdad hay que mantener una distancia por su propio bien al final, para que luego puedan ser liberados".

Como es apenas una cría, cuando crezca lo suficiente, la zorrita será trasladada primero a un centro de rehabilitación y colocada con otros zorros en un recinto.

"No podemos simplemente soltarla en la naturaleza así como así. Realmente necesita pasar primero por un recinto y luego, poco a poco, iremos abriendo la puerta para que pueda entrar y salir mientras sigue siendo alimentada", dijo Delon. "Después iremos reduciendo gradualmente la comida, y así logramos una liberación verdaderamente gradual".

Las crías son especialmente vulnerables

El hospital, gestionado por el grupo Faune Alfort, es el único centro en el área metropolitana de París que trata una amplia gama de especies silvestres, muchas de ellas impactadas por la actividad humana y el crecimiento urbano. Aproximadamente el 86% de sus pacientes son aves.

Polluelos de pato toman un baño en el Hospital Veterinario de Vida Silvestre de Maisons-Alfort, a las afueras de París, el 17 de abril de 2026. Crédito: AP

La semana pasada había un cisne con un ala rota, erizos heridos, decenas de patitos que a menudo se encuentran en balcones y otros lugares sin sus padres, y muchas palomas comunes que reciben el mismo cuidado minucioso que las aves más raras.

Elisa Mora, responsable de comunicación de Faune Alfort, la organización sin fines de lucro que gestiona el hospital de Maisons-Alfort, comentó que el verano pasado se registró un récord de 200 ingresos en un solo día.

Añadió que el hospital se financia principalmente con donaciones de particulares y organizaciones benéficas, y depende de voluntarios para ayudar a alimentar y cuidar a los animales.

Mora indicó que el periodo de abril a septiembre es el "periodo juvenil, cuando los animales salvajes se reproducen", y cuando se alcanza el pico de ingresos.

"Los animales salvajes ya son vulnerables, pero los jóvenes aún más", manifestó. Los que tienen lesiones demasiado graves o no pueden regresar a la vida silvestre deben ser sacrificados mediante eutanasia.

Dar una respuesta al impacto humano

El veterinario Jean-François Courreau puso en marcha Faune Alfort en 1987, inspirado por estudiantes que estaban dispuestos a tratar mejor a los animales salvajes. Seis años después, la idea se convirtió en un hospital propiamente dicho, acogido por la Escuela Nacional Veterinaria de Alfort, fundada en el siglo XVIII.

"Es difícil quedarse de brazos cruzados ante un animal en apuros sin poder hacer nada", expresó Courreau, y agregó que como veterinario es su deber ayudar.

Cuando la gente encuentra un animal salvaje en apuros, piensa: "No puedo hacer nada y el animal va a morir", señaló. "Así que cuando saben que existe un centro de atención y que pueden llevar allí al animal, es un enorme alivio".

Un cisne que se rompió un ala es atendido. Crédito: AP 

La gran mayoría de los animales que llegan al hospital —hasta un 60% a 80% de los ingresos— son víctimas de colisiones en carretera, animales atrapados en alambre de púas o heridos por personas que usan herramientas de jardinería o maquinaria agrícola, entre otras causas.