EFE.- California, el estado más avanzado en políticas de reciclaje en los Estados Unidos, celebra este miércoles el Día de la Tierra con una campaña dirigida a sus residentes para evitar que más basura llegue a sus vertederos, que reciben al año un mínimo de 44 millones de toneladas de residuos.
Con la iniciativa, las autoridades ambientales del estado han apelado nuevamente al público para lograr su objetivo de reducir las enormes cantidades de residuos que producen anualmente los 39 millones de habitantes de California y sus industrias.
Del total de residuos anuales, que llegan a ser hasta 75 millones toneladas, 31 millones de toneladas se logran reciclar gracias a décadas de implementación de leyes, como la iniciativa de reciclaje de plástico que ha permitido al 95% de los californianos tener acceso a los programas de tratamiento de plástico.
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Ahora California se encamina hacia la ambiciosa meta de casi eliminar sus basuras, con el plan de "cero residuos", que busca implantar en las casas “la economía circular”, un modelo donde los materiales no se tiran, sino que se mantiene en uso el mayor tiempo posible, según explica a EFE Raffa Chávez, vocero de CalRecycle, la agencia estatal de manejo de residuos.
La nueva campaña impulsa la reutilización, el reciclaje y el compostaje desde el hogar con simples pasos: “No estamos pidiendo cosas extraordinarias o que impliquen gastos, sólo es el cambio de pequeños hábitos de uso y de compra que incluso pueden ayudar al bolsillo”, explica el vocero.
Por ejemplo, la campaña alienta a hacer cambios como sustituir los cepillos de dientes de plástico por unos de bambú; además, propone los envases reutilizables para los productos de aseo y de lavado de ropa, entre otros.
La cocina, un buen lugar para empezar
La medida también alienta a los californianos a reducir el desperdicio alimentario, un enfoque que ya se ha tomado en cocinas como la del chef Armando Quiroz, encargado del exclusivo restaurante del City Club Los Ángeles.
“No es nada extraordinario, realmente estoy usando prácticas milenarias para conservar los alimentos como la sal, el limón, el vinagre, lo que se hacía mucho antes de que las neveras no existieran”, dice a EFE el chef angelino de raíces mexicanas.
Quiroz asegura que los latinos y los inmigrantes “tienen ya una conciencia del valor de los alimentos” y que es necesario regresar a la época en la que la comida no se botaba, hasta “las cáscaras de las frutas eran comestibles” y los pocos restos se convertían en composta.
La campaña educativa subraya que los residuos de alimentos que terminan en los vertederos, emiten metano, un gas que tiene un efecto invernadero 25 veces más poderoso que el dióxido de carbono, por lo que animan a clasificarlos para que se puedan compostar.
Volver al pasado
En la promoción de las casas "cero residuos", Chávez apela a la nostalgia y pide regresar al pasado, con pequeños aportes como dar a la ropa ciclos de vida más largos. “Tenemos que hacer una tendencia de que remendar la ropa es ‘cool’ y si de plano ya no la usas pues donarla, nunca al bote de basura”.
La iniciativa también hace énfasis en el reciclaje de botellas de plástico y de vidrio y la separación de productos orgánicos y de la basura que finalmente terminará en el vertedero.
“Tenemos que poner el ejemplo todos. Y aunque parecen pequeñas cosas, unidas hacen una gran diferencia”, insiste el vocero.
Para Samuel Brown, vocero de la organización de justicia ambiental Avocado Heights Vaqueros, la participación de las comunidades en estos procesos “es vital”, según indica a EFE.
El ambientalista cree que educarse sobre el tema permite a los votantes exigir responsabilidades de las grandes compañías y los mismos estados sobre la contaminación y las leyes establecidas.
“Ahora más que nunca tenemos que vivir de una manera más sustentable, ya no hay tiempo, no para salvar la Tierra, sino para salvar a la humanidad”, puntualizó Brown.